martes, 5 de mayo de 2015

¿Qué tipo de fleco es el adecuado para ti?




Si quieres hacerte un cambio de look pero no te animas a jugarte demasiado con tu cabello puedes probar haciéndote un fleco, pero ojo, no todos los flecos les quedan bien a todas las chicas. ¡Tomen nota!






FLECO RECTO

Este estilo queda muy bien mas allá de si tienes el cabello largo o corto pero está recomendado másque nada para las chicas que tienen el rostro ovalado o alargado. Se corta justo arriba de las cejas y es importante mantenerlo una vez al mes para que no se vuelva incómodo.
Evítalo totalmente si tienes el rostro redondo o cuadrado porque solo acentuará tus ángulos o la falta de ellos.

FLECO DESMECHADO





Queda mejor si tienes el cabello medio o largo. Es súper recomendado para las chicas que tienen el rostro redondo o cuadrado porque en el primero crea algunos ángulos y en el segundo los suaviza.

FLECO REDONDO O MEDIA LUNA

De los flequillos es el más usado porque le queda bien casi a todas. ¿A quién no? A las chicas con rostros redondos porque hace que el rostro se vea más corto aún. El fleco redondo de los años 70 es muy usado, es el que es bastante largo y pasa sobre las cejas pero ten en cuenta que necesitará retoques una vez al mes.


FLECO LARGO

Es muy usado gracias a su versatilidad. Queda bien en todos los tipos de cabello, incluso en los enrulados y en los crespos. ¿A quién le queda mejor? A las chicas que tienen el rostro ovalado o cuadrado.

FLECO CONTRA LAS IMPERFECCIONES

Los flecos tienen un papel muy importante en el rostro, sobre todo si queremos disimular  algo que no nos gusta. Por ejemplo: un fleco grande y voluminoso es un gran accesorio si tienes una nariz y un mentón prominentes. Por el otro lado si tienes el mentón muy pequeño no quieres un gran fleco porque sólo se resaltará ese desequilibrio.
También es importante tener en cuenta que en los cutis grasosos el fleco puede ser un problema porque pueden aparecer más granitos en el área.



lunes, 4 de mayo de 2015

¿Estás tratando de perder peso, pero al poco tiempo lo recuperas? Te explicamos las 4 posibles razones ¡Qué rabia da cuando pierdes esos kilos y los recuperas casi sin darte cuenta! ¿Por qué ocurre esto? Te damos cuatro posibles razones para que descubras qué es lo que está fallando.







¿Por qué es tan frecuente que nos pase esto? ¿Hay algo que hemos hecho mal? Es muy posible que así sea, de ahí que queramos explicarte en este artículo cuáles son las causas más comunes que nos hacen recuperar el peso perdido cuando menos lo esperamos.

1. Saltarse comidas

Te pondremos un sencillo ejemplo para que lo entiendas de inmediato. Imagina que una amiga tuya quiere perder pesorápidamente de cara al verano. Para ello, se pone su propio régimen, que no es otro que saltarse las cenas, desayunar lo mínimo y, en las horas centrales, picotear todo aquello que le parezca, para al final, llegar a casa y no comer nada.
Esto supone que, al día, pasa entre 10 y 12 horas sin comer, lo cual hace que su organismo entre en “estado de alerta” y busque reservas energéticas, sea cuales sean. No obstante, en el momento en que se vuelva a la normalidad, va a ocurrir todo lo contrario. Recuperará la reserva energética de antes con gran rapidez para cubrir esa falta inesperada y para prevenir nuevas situaciones que nuestro cuerpo codifica como de alarma.
Es decir, lo que ha hecho nuestra supuesta amiga no es nada saludable. No podemos dejar de comer sin más de un día para otro, ni limitarnos a hacer dos comidas diarias. Esto se procesa como una amenaza y, en consecuencia, nuestro cerebro reacciona.

2. El peligro de las dietas de bajo valor calórico

En este caso tenemos el clásico ejemplo de esas dietas muy restrictivas donde, a pesar de respetar las 5 comidas al día, se hacen mediante un desequilibrio dietético y nutricional muy peligroso para nuestro organismo. Se trata sobre todo de esos regímenes donde se busca consumir menos de  1.200 Kcal/día, en los que se recomienda consumir casi exclusivamente hidratos de carbono, o un tipo de proteínas.
Es algo muy peligroso para nuestra salud. Normalmente estas dietasse llevan a cabo durante poco tiempo, unas dos o tres semanas, y es común que, al dejarlas tras haber alcanzado nuestro peso buscado, los kilos perdidos aparezcan, como por arte de magia, en el momento en que volvemos a ingerir algún tipo de caloría, por pequeña que sea.